Cómo limpiar el horno a fondo y sin esfuerzo

El horno es una alternativa muy cómoda y saludable para la preparación de alimentos, pero su uso también requiere limpieza y cuidado. No es necesario que realices una limpieza a fondo después de cada uso, pero un buen calendario de mantenimiento y saber cómo limpiar el horno te permitirá tenerlo siempre a punto, sin olores y en condiciones óptimas.  Aunque a simple vista parezca una opción mucho más limpia que el uso de los fogones, ya sean eléctricos o de gas, cocinar al horno genera grasa y suciedad.  

¿Qué necesitas para limpiar el horno y dejarlo reluciente?

Limpiar un horno no tiene por qué entrañar ninguna dificultad, pero si está muy sucio esta tarea puede ser un verdadero quebradero de cabeza. No llegues a ese límite. Si empleas este electrodoméstico con relativa frecuencia y le das un pequeño repaso después de cada uso, una limpieza integral cada dos meses será más que suficiente.

Para limpiar el horno en profundidad necesitarás:

  • Guantes de goma
  • Servilletas de papel
  • Producto limpiador de hornos (crema, líquido o spray)
  • Bayeta
  • Estropajo
  • Rascador de vitrocerámicas
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Cómo limpiar el horno paso a paso

  1. Abre el horno y saca todos los elementos del interior: las bandejas, las rejillas, las gomas e incluso las guías laterales. Si tienes lavavajillas puedes lavarlas de manera automática. Si no, déjalas en remojo con agua tibia y jabón.  

  1. Dale un repaso a la cavidad del horno con las servilletas de papel para eliminar la grasa superficial 

  1. Utiliza los guantes de goma para aplicar el producto limpiador que hayas adquirido sobre las paredes de la cavidad interna del horno evitando el ventilador, la luz y otros elementos eléctricos. 

  1. Normalmente estos productos de limpieza también están pensados para eliminar la grasa acumulada en la parte interna de la puerta. Aplícalo también ahí, cierra el horno y espera el tiempo recomendado por el fabricante.
  2. ¿Las bandejas y otros elementos extraíbles del horno estaban muy sucios? Introdúcelos y aplica sobre ellos el mismo producto limpiahornos. Salvo que se trate de materiales con esmaltados o brillos especiales, no habrá ningún problema. Por otro lado, este tipo de acabados es más común en la parte exterior, en las que sólo tendrás que aplicar agua y jabón.
  3. Cuando haya transcurrido el tiempo indicado en el envase del producto, retira el líquido limpiador. Te darás cuenta de que éste se ha mezclado con la grasa diluida, por lo que tendrás que ir con paciencia, empleando las servilletas de papel y una bayeta húmeda para darle el toque final.
  4. Estos productos de limpieza están pensados para que la grasa se vaya sin esfuerzo. Pero si lleva demasiado tiempo incrustada, pueden haber quedado restos. Ayúdate de un estropajo de superficie suave para eliminarlos de la cavidad, y de uno algo más duro para terminar de limpiar las rejillas.
  5. La suciedad de la cara interna del cristal se limpia de este mismo modo, con la salvedad de que puedes emplear un rascador de vitrocerámica si observas que han quedado restos de grasa incrustada.
  6. Para que tu limpieza en profundidad sea un éxito, enjabona el interior del horno después de haber retirado el producto que hayas aplicado y pásale una bayeta para eliminar el jabón. Como ya está todo limpio, no te costará ningún esfuerzo, pero así eliminarás cualquier olor penetrante.
  7. Repasa el interior y el cristal de la puerta con las servilletas de papel para un abrillantado perfecto y dejarás tu horno como si te lo acabaran de instalar.

Con las modernas funciones de limpieza pirolítica y limpieza con vapor de la gama de hornos AEG ahorrarás mucho tiempo y dinero en el mantenimiento de tu horno. Gracias a este sistema, la grasa se convierte en polvo y se elimina fácilmente con un trapo húmedo. No obstante, empleando los productos adecuados y realizando un mantenimiento periódico, la limpieza del horno no tiene por qué suponer una gran inversión de tiempo, dinero o esfuerzo.

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