Trucos para conservar más y mejor los alimentos en el frigorífico

¿Cuántas veces al día abrimos y cerramos el frigo? Se trata de un gesto automático en el que ni siquiera reparamos. Pero el tiempo que empleamos en localizar en el frigorífico los productos que tenemos guardados, los cambios de temperatura y determinados hábitos en la conservación de los alimentos influyen notablemente en el rendimiento de este electrodoméstico. Introduce algunos cambios en tus rutinas para conservar los alimentos en la nevera del modo adecuado y durante mucho más tiempo.

Orden y temperatura del frigorífico: claves de una buena conservación de los alimentos

Ninguno de los trucos que te mostramos a continuación será 100% efectivo si no mantienes tu frigorífico con un nivel de frío óptimo. ¿Cuáles son las condiciones recomendadas? La temperatura de una nevera debería mantenerse estable entre los 0 y los 4ºC. Los cambios bruscos de temperatura son los responsables de la aparición de microbios y del proceso de descomposición de los alimentos.

Nuestros frigoríficos de última generación emplean sofisticados sistemas de control de temperatura para garantizar que ésta se mantiene dentro de los niveles recomendables y para adaptarse a las condiciones de almacenamiento que necesitas.

En el frigo... todo en su sitio

No obstante

Si quieres que tus alimentos se mantengan en buen estado, debes saber que cada lugar de la nevera está diseñado para un tipo de producto:

  • Baldas inferiores: aquí deberías colocar las carnes y los pescados crudos, ya que es el punto más frío de la nevera.
  • Baldas intermedias: es el lugar de los embutidos y de los lácteos. También es una buena zona para colocar los huevos, frente al hábito poco recomendable de almacenarlos en la puerta, una zona en la que los cambios de temperatura son más notables.
  • Baldas superiores y puerta: son las zonas menos frías. Se recomienda colocar aquí productos que no sean muy exigentes en cuanto a sus condiciones de conservación: bebidas, encurtidos, mermeladas, recipientes con comida ya cocinada…
  • Cajones: se encuentran por debajo de la balda inferior y proporcionan unas condiciones de temperatura y humedad óptimas para la conservación de frutas y verduras.

El sistema de almacenamiento modular CustomFlex de AEG hace todavía más flexible esta clasificación, ya que permite que los diferentes contenedores se desplacen fácilmente sin ningún esfuerzo, colocándolos acorde a tus necesidades y las dimensiones de la comida que tengas guardada en ese momento.

Otros trucos para hacer más eficiente tu frigorífico

Aparte de estos consejos en relación con el orden de los alimentos en el interior del frigorífico, hay otros trucos muy sencillos con los que puedes mejorar el rendimiento y la capacidad:

Cajón especial para productos frescos

Recuerda...

  • Elimina los embalajes y coloca los productos en recipientes herméticos de cristal transparente. Aparte de ser mucho más higiénicos, tendrás la opción de colocar mejor los alimentos y localizarlos con un vistazo rápido.
  • No sobrecargues la nevera. Llenarla de productos hasta el punto de que apenas se vea la luz interior sólo hará que ésta no preste un servicio óptimo de conservación, salvo que cuente con un sistema de refrigeración como el TwinTech de AEG, que mantiene elevada la humedad relativa impidiendo que los alimentos se resequen.
  • No introduzcas nunca alimentos calientes. Si cocinas con anticipo algunos alimentos o ha sobrado algo a la hora de comer, espera a que la comida se enfríe antes de guardarla en el frigorífico o harás que éste trabaje más de la cuenta sin ninguna necesidad.
Ménsulas de almacenamiento CustomFlex™
  • Organiza el contenido por orden de conservación. Aparte de colocar cada producto en el lugar adecuado de la nevera, piensa en qué es lo primero que debes consumir. Para que te hagas una idea: las carnes y pescados crudos deberían cocinarse pasados 1 o 2 días, los embutidos podrían consumirse en perfecto estado en el plazo de dos semanas y los huevos tendrían que cocinarse durante las 3 semanas posteriores a su entrada en la nevera.
  • Evita abrir y cerrar la nevera constantemente. Si has seguido las pautas anteriores lo tendrás muy fácil para cumplir con este punto ya que tendrás una idea mental más nítida de dónde está cada cosa.
  • Evita la contaminación cruzada. El contacto de unos alimentos con otros puede hacer que se desarrollen bacterias. Por eso es muy importante que guardes todo en envases independientes y que revises la nevera de vez en cuando para comprobar que todo está en orden.

Con todos estos consejos, podrás sacarle mucho más partido a tu nevera y sonreír cada vez que la abras. Consulta nuestra guía de compra de frigoríficos para encontrar cuál se adapta mejor a tu estilo de vida.