Ideas y consejos para cocinar el pollo al horno

Seguro que en más de una ocasión te has preguntado por qué el pollo asado te sabe distinto en casa que en el restaurante. ¿Acaso tienen un horno mejor que el tuyo? No necesariamente, sobre todo si ya te has hecho con uno de los estupendos hornos de AEG, provistos de las funciones más avanzadas. Es el tiempo y la temperatura para hornear pollo lo que realmente marca la diferencia. Aplicando estos sencillos trucos tú también conseguirás unos resultados extraordinarios. 

¿A qué temperatura asar un pollo al horno?

El pollo asado es un plato que, con sus variantes, está presente en prácticamente la gastronomía de todo el mundo. Un manjar universal del que puedes disfrutar en casa y sin apenas complicaciones gracias a los grandes avances de la tecnología, como la incorporación de sondas térmicas o la cocina al vapor.

No obstante, la mano del cocinero siempre tiene mucho que aportar a este delicioso plato, y cocinar un pollo al horno sabroso, con todo su jugo y con la textura adecuada es en realidad todo un arte.

Una de las claves del éxito está en la temperatura para hornear pollo. El resultado puede variar notablemente en función del tipo de horno que tengas, de su capacidad para distribuir el calor y, por supuesto, del peso y el volumen del pollo que hayas comprado. Con todo, se estima que por lo general se deben emplear alrededor de 20 minutos de cocción por cada medio kilo de pollo. Así pues, un pollo de corral de 1,7 kilos necesitará aproximadamente una hora y 15 minutos de horneado.

Mientras preparas el aderezo para tu pollo (sal, pimienta, hierbas aromáticas, ajo, limón, aceite...) precalienta el horno a 200ºC. Cuando alcance dicha temperatura introduce el pollo a media altura, con temperatura arriba y abajo y aire para que el calor circule de manera homogénea. Mantén esta temperatura durante la primera media hora de horneado y luego redúcela a 180ºC para que el pollo termine de cocinarse en sus jugos.

Pollo asado jugoso por dentro y crujiente por fuera

Cocinar Pollo en el Horno

¿A que se te hace la boca agua con sólo pensar en ese pollo asado tierno en el interior y tostadito por fuera? No todo el mundo consigue darle ese punto tan especial a sus asados ¡y es que la cosa tiene truco!

Lo mejor es que a mitad de cocción, en el momento en el que vayas a reducir la temperatura del horno, aproveches para cubrir el pollo con papel de aluminio evitando así que la piel se queme durante el proceso de horneado. En los últimos 15 minutos de cocción, retira el papel de aluminio para que el pollo termine de hacerse al descubierto y la piel se tueste. Si te gusta más crujiente, eleva la temperatura a 200ºC durante 5 minutos extra, ¡pero vigila que no se te queme! Si dejas que el pollo repose otros 5 minutos tapándolo una vez que lo sacas del horno, el éxito está asegurado.

Disfruta de esta sencilla receta con los hornos de vapor AEG. Funciones de vapor como la de los hornos SteamCrisp, ideales para asados de carne al horno, te permitirán tener un control mucho más detallado de la temperatura y las condiciones de humedad en el interior. Conseguirás el punto exacto de cocción del pollo de una manera mucho más uniforme para que cada bocado sea una auténtica explosión de sabor. Y el toque extra de vapor durante la cocción hará que consigas ese exterior tostado mientras el interior guarda toda la jugosidad.