Claves para reducir tu huella de carbono en el lavado

Vivimos en una realidad en la que todo lo que hacemos genera residuos. En ocasiones, son aspectos que se escapan a nuestro control. Pero, otras muchas veces, tenemos la oportunidad de introducir cambios en algunas rutinas para evitar que la situación sea más grave. Un ejemplo entre los hábitos domésticos que podemos mejorar para ser más responsables está en las rutinas de lavado. No se trata de pensar a qué hora poner la lavadora para reducir el gasto, que puede ser útil para reducir nuestras facturas en función de la tarifa eléctrica, sino de introducir pequeños cambios para que lavar ropa sea un acto más sostenible. Si vas a dejar huella en el planeta, que sea la de tu compromiso con el medioambiente, no la huella de carbono. 

Consejos de lavado ecológico para combatir el efecto invernadero

De entre todas las rutinas del hogar hay una que resulta especialmente interesante a la hora de reducir tu huella de carbono: el momento de hacer la colada. Un proceso simple, cotidiano y necesario que ha conseguido que los usuarios no tengan que invertir demasiado tiempo para tener la ropa limpia, pero que también ha supuesto un incremento en el consumo de agua y electricidad.

No obstante, esto no tiene por qué ser siempre así. Si aplicas los consejos que te mostramos a continuación podrás seguir haciendo la colada de un modo mucho más ecológico, reduciendo tu huella de carbono y contribuyendo a la conservación del planeta.

Reducir la huella de carbono en el lavado
  1. Recurre a la lavadora cuando tengas una cantidad de ropa considerable. La carga llena supone un importante ahorro de recursos al garantizar una menor frecuencia de uso. No obstante, las modernas lavadoras AEG te proporcionan alternativas igual de eficientes y ecológicas gracias a la tecnología ProSense, que ajusta el agua y el ciclo de lavado en función de la cantidad de ropa que deposites en la lavadora.
  2. Controla el nivel de detergente que empleas en cada lavado. Ya sean fórmulas líquidas o en polvo, es importante no excederse en el uso de estos productos. Las fibras de los tejidos se degradan más rápidamente si no empleas la dosis adecuada por lo que, además de emplear más producto del que necesitas, estarás limitando la vida útil de tus prendas. La función inteligente AutoDose de AEG suministra automáticamente la cantidad de detergente y suavizante que requiere cada lavado garantizando el máximo ahorro.
  3. Lava con agua fría. Con las nuevas tecnologías integradas en los electrodomésticos y los nuevos productos de lavado, no son necesarias las altas temperaturas para garantizar unos resultados óptimos. Si necesitas algo de temperatura para las coladas más sucias, 30ºC serán más que suficientes.
  4. Emplea programas ECO. Salvo en contadas excepciones, la ropa que empleamos a diario no es demasiado exigente en cuanto al lavado. Los programas cortos y, sobre todo, los programas largos en modo ecológico reducen el consumo de recursos ofreciendo unos resultados excelentes.
  5. Realiza el mantenimiento adecuado de tus electrodomésticos. Asegúrate de revisar cada cierto tiempo los filtros, comprobar si han quedado objetos en el tambor y mantener limpias las cubetas de detergente y suavizante para que todo funcione correctamente.

Rutinas para reducir la huella de carbono en casa

Seguro que ya estás al tanto de lo que son los gases de efecto invernadero y el impacto medioambiental negativo que producen en el planeta. El concepto de ‘huella de carbono’ hace referencia al conjunto de las emisiones que directa o indirectamente arrojamos a la atmósfera. Son aquellos que están contribuyendo a la aceleración de procesos como el calentamiento global, con consecuencias que, en algunos casos, ya son irreversibles.

A título personal, tú puedes introducir algunos cambios en las rutinas de tu hogar para reducir tu huella de carbono en el planeta.

Reducir la huella de carbono en el lavado
  1. No dejes encendidos aquellos aparatos electrónicos o electrodomésticos que no estés utilizando: aire acondicionado, calefacción, cargadores de teléfono, luces... Puedes recurrir al uso de regletas o temporizadores para los enchufes si de este modo te resulta más cómodo apagarlos.
  2. Reduce el caudal de agua en los grifos de casa. Disfrutar de agua corriente en casa es un lujo que debes valorar haciendo un uso responsable. Para un consumo menor, puedes emplear grifos aireadores y disminuir el tiempo que empleas para darte una ducha.
  3. Asegúrate de tener siempre la nevera y el congelador limpios y libres de escarcha. De no ser así, tardarán más en enfriar y consumirán más energía. Con las opciones MultiFlow y NoFrost que te ofrecen los frigoríficos y congeladores de AEG consigues una redistribución uniforme del aire frío y evitas la formación de hielo y escarcha.
  4. A la hora de adquirir un nuevo electrodoméstico, elige siempre las alternativas A+++. Es la escala de eficiencia energética más elevada y la que garantiza el empleo de recursos más eficiente.
  5. Ten siempre en mente las 3 Rs: reducir, reciclar y reutilizar. Minimiza el uso de materiales plásticos en casa, incrementa el empleo del cristal y asegúrate de darle una segunda oportunidad a algunos envases, muebles o ropa antes de tirarlos a la basura.