Mitos y verdades sobre lavar prendas de seda en la lavadora

La seda es un tejido fresco y natural, atractivo a la vista y agradable al tacto, pero también es uno de los materiales más delicados en lo que a su lavado se refiere. Está muy extendida la creencia de que no se puede lavar la seda en la lavadora. Sin embargo, es uno de los numerosos mitos existentes en torno a la manipulación de estos tejidos. Aprende a darle a tus prendas más delicadas el tratamiento que se merecen sin necesidad de llevarlas a la tintorería.

mujer con delicado vestido de seda

La seda no es un tejido tan delicado como parece

El elevado precio de la seda pura, su textura exclusiva y su llamativo brillo natural han hecho que se extienda la creencia de que la seda es un tejido extremadamente delicado. Sin embargo, a veces se trata de un error de percepción. Podría parecer que algo tan costoso y atractivo no puede tener el mismo tratamiento que el resto de tus prendas. En parte, es cierto porque la seda tiene unos cuidados específicos, pero son perfectamente compatibles con las lavadoras modernas y sus avanzados programas de lavado. 

Las fibras de seda son muy resistentes y ofrecen un aislamiento óptimo frente al frío y el calor. ¿Se debilitan al mojarse? No más que cualquier otro tipo de tejido, por lo que lo del “lavado en seco” no es una exigencia. Tampoco es cierto que este material se decolore tras su paso por la lavadora o con el lavado a mano. Y en cuanto a su brillo característico, producto de la orientación de las fibras y de cómo éstas reflejan la luz, no hay motivos por los que tenerle miedo al contacto con el agua. 

Entre todos estos mitos sobre la seda y sus cuidados tan solo hay una verdad: la calidad es importante. Las prendas de seda de bajo coste (fibras artificiales) son más vulnerables a la pérdida de brillo y de color. Pero esto es algo que sucede habitualmente con los tejidos que no son 100% naturales, así que no hay por qué alarmarse. 

¿Puedes lavar la ropa de seda en la lavadora? 

A menos que la etiqueta de tu prenda especifique que es necesario el “lavado en seco”, puedes lavar la seda en casa sin ningún problema, bien sea de forma manual o automática. En cualquiera de las dos modalidades es importante tener en cuenta que este material no debe permanecer demasiado tiempo sumergido en agua antes del lavado. Esto hace que las fibras se enrosquen y se aprieten en exceso, reduciendo el tamaño de la prenda.

Si optas por lavar a mano, emplea una solución jabonosa lo más suave y natural que encuentres. Cuantos menos químicos añadas al lavado, más se prolongará la vida útil de estas fibras. Puedes añadir una cucharadita de vinagre blanco a la hora del enjuague y terminar eliminando todo el jabón con abundante agua fría para que la prenda quede mucho más suave.

Con todo, la lavadora sigue siendo la opción más cómoda y efectiva. Si no quieres poner una lavadora solo de seda, coloca tus prendas delicadas en una malla de rejilla. Teniendo en cuenta estos tres aspectos obtendrás unos resultados óptimos:

  1. Asegúrate de que no hay prendas con abalorios, cremalleras, botones o enganches que pudieran enredarse con la seda.
  2. Utiliza el programa delicado o el ciclo más corto de tu lavadora.
  3. Sustituye los detergentes o los blanqueadores con cloro por un jabón suave y no emplees suavizante.

¿Puedo meter la seda en la secadora?

blusa de seda

Uno de los falsos mitos más extendidos es que la secadora estropea la ropa y hay quien desaconseja someter a secado a máquina las prendas delicadas. Nada más lejos de la realidad, pues hoy en día existen tecnologías como la de Absolute Care, en las secadoras con bomba de calor de AEG de la Serie 8000, que cuenta con un programa específico de secado para ropa de seda. Así, se asegura que nuestras prendas favoritas conserven siempre su textura y forma original y no se formen arrugas gracias al secado al aire.

 

Un truco para lavar la seda en casa

Para que tus prendas de seda tengan un aspecto idéntico a las que recoges en la tintorería, enróllalas en una toalla limpia, apretando sin retorcer, extrayendo así la humedad del lavado. A continuación, puedes tenderlas en perchas dentro de casa, siempre que no uses pinzas para la ropa ni dejes las prendas expuestas a la luz directa del sol. En caso de que necesites plancharlas, que sea siempre del revés, con la prenda ligeramente húmeda y a una temperatura máxima de 150º C. 

Si estos trucos te han resultado útiles y quieres saber más, te animamos a profundizar con otros consejos para cuidar mejor de la ropa delicada.