Cómo controlar la temperatura en una placa de inducción

Tener en casa la tecnología más puntera no es el único requisito para disfrutar de una vida mucho más cómoda. ¡También hay que saber usarla! En la cocina con placas de inducción basta con tener en cuenta tres variables: tipo de alimento, tiempo y temperatura. Aquí tienes las claves para resolver la ecuación del modo más eficiente.

Cocina flexible con diferentes niveles de potencia

Las placas de inducción ofrecen infinidad de posibilidades a la hora de cocinar tus platos favoritos. Carnes y pescados, guisos, verduras y salteados… Estas cocinas admiten todo tipo de preparaciones, pero para finalizar un menú con éxito es imprescindible conocer las particularidades de cada tipo de cocción.

Las placas de inducción AEG son instrumentos flexibles diseñados para adaptarse a tus necesidades como chef. Lo único que debes tener claro para sacarles el máximo partido a sus prestaciones es que la clave del éxito está en saber desenvolverse con sus diferentes niveles de temperatura.

 

Placas de inducción de 9 y 14 niveles de potencia

Estos son las placas de inducción más populares. Ambas cumplen con las mismas funciones, pero existen ligeras diferencias en cuanto a los ajustes de temperatura. 

  • Nivel 0-1: es el ajuste de calor que se emplea solo para mantener los alimentos calientes y durante el tiempo que necesites. La equivalencia es la misma en las placas de 14 niveles.

 Consejo: tapa las ollas y sartenes para conservar el calor.

  • Nivel 1-2: útil para preparar salsas calientes como la holandesa y derretir alimentos grasos (entre 5-25 min) o cuajar huevos en tortillas y revueltos (de 10 a 40 min). Es una cocción ultra lenta orientada a ablandar o descongelar. Equivale al nivel 1-3 de las placas de 14.

 Consejo: remueve las salsas de vez en cuando y cocina con tapa.

  • Nivel 2-3: ¿vas a recalentar algún plato que ya tenías preparado? Esta opción te vendrá genial. También es la que se emplea para la preparación de arroces o de recetas que incluyen leche o nata y deben quedar cremosas. En una placa de 14 posiciones equivale al nivel 3-5. El tiempo empleado en este rango de temperatura suele ser de 25-50 min.

Consejo: para obtener una mayor cremosidad, remueve el contenido a mitad de cocción.

  • Nivel 3-4: es el ideal para cocinar carnes, pescados o verduras al vapor. El contenido se mantiene hirviendo lentamente para aprovechar los jugos, el caldo o el vino que emplees en la receta. Si tu placa es de 14 niveles, sitúate en el nivel 5-7. La duración de la cocción está entre 20-45 minutos.

Consejo: supervisa la cantidad de líquido de la receta y añade más en caso de que fuera necesario para finalizar la cocción con éxito.

  • Nivel 4-5: este nivel equivalente al 7-9 implica una cocina al vapor más exigente. Es el que se emplea en la preparación de estofados y sopas que requieren de largos tiempos de preparación (50-150 min) con temperatura contenida. También se utiliza para cocinar patatas al vapor (20-60 min) ya que son alimentos más duros que otras hortalizas.

Consejo: los guisos necesitan hasta 3 l de líquido extra, aparte del que ya sueltan los ingredientes de la receta.

  • Nivel 5-7: en tu cocina de 14 posiciones es lo mismo que utilizar el nivel 9-12. El tiempo de preparación depende de lo doraditos que quieras tus filetes, salchichas, pechugas o lomos de pescado, porque son los niveles que se emplean para freír este tipo de alimentos.

Consejo: con este nivel de temperatura los ingredientes quedan fritos en 2-3 min por cada lado.

  • Nivel 7-8: es un tipo de fuego fuerte que no se emplea nunca más de 5-15 minutos porque si no los ingredientes se quemarían. Equivale al nivel 12-13 de los otros modelos de placa de inducción y se utiliza sobre todo para sellar los alimentos, caramelizar verduras o freír ingredientes congelados. 

Consejo: agita la sartén si estás terminando un salteado y acuérdate de ir dándole vueltas a los tacos de carne si lo que quieres es sellarlos antes de meterlos en el horno.

  • Nivel 9: es el más alto, equivalente al nivel 14. Su función es la de calentar grandes cantidades de agua en muy poco tiempo (con opción Power Boost en AEG). Te vendrá de maravilla para hervir pasta o llevar a ebullición el contenido de tus recetas.

Consejo: no pierdas de vista a capacidad de la olla que emplees para evitar que el líquido se salga cuando rompa a hervir.

¿Has visto qué sencillo es? En cuanto empieces a familiarizarte con los niveles de temperatura de tu placa de inducción, serás capaz de usar el adecuado para cada tipo de preparación y de optimizar los tiempos de cocinado. ¡No habrá receta que se te resista!

POR QUÉ NO LOGRAR EL PUNTO PERFECTO

¿Por qué cocinar a ojo cuando puedes saber el punto de cocción exacto con una placa AEG SensePro? Su sonda térmica inalámbrica mide la temperatura interior de los alimentos e indica a la placa los ajustes de temperatura necesarios para que disfrutes del punto perfecto en todos tus platos. ¿Por qué conformarte con electrodomésticos que no van con tu estilo de vida? Elige una placa de cocina AEG SensePro y olvídate de que se te vuelva a quemar ningún plato

Placa de cocina AEG SensePro